sábado, 14 de noviembre de 2009


Me echó un cable la lluvia, yo andaba con paraguas y ella no

-”¿A donde vamos rubia?”.

-”A donde tú me lleves”. -Contestó.

Así que fuimos hasta mi casa. -

”Que es el polo”-Le advertí. -

”Con un colchón nos basta, de estufa, corazón, te tengo a tí”.

Recalenté una sopa con vino tinto, pan y salchichón. A la segunda copa,

-¿qué hacemos con la ropa?, -preguntó.

Y yo que nunca tuve más religión que un cuerpo de mujer,del cuello de una nube aquella noche me colgué.

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